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Tuberculos10

Malanga o taro

malanga

La malanga o taro es uno de los tubérculos más nutritivos que puede existir. Se considera mucho más nutritivo que el arroz o las papas, los beneficios que aporta a la salud gracias a su contenido de vitaminas y minerales y la gran variedad de estilos en los que lo puedes preparar lo convierten en una excelente opción para enriquecer tu cocina.

¿Qué es?

Es un tubérculo que proviene de una planta cuyo nombre científico es colocasia esculenta. Esta planta se cultiva en tierras tropicales y es típica de la cocina del caribe, de las Antillas, de Polinesia, de Centroamérica y de Asia.

La planta tiene hojas grandes y el tubérculo tiene una carne blanca o amarilla, rica en almidón. Tiene la forma de un nabo, piel fibrosa, peluda y de color marrón.

Características

  • La malanga o taro es un tipo de tubérculo de características resaltantes. Su cuerpo está recubierto de bellos o raíces muy pequeñas. Puede presentarse en variedades blancas, amarillas o moradas, todas con propiedades nutricionales similares.
  • Se cree que su origen se situó en Asia Central, otros lo ubican en Nueva Guinea.
  • Existe una leyenda hawaiana que dice que el taro fue un niño que se convirtió en planta y que ayudo a crear a la humanidad.
  • Rara vez florece, es una planta que depende de sus raíces para reproducirse, pues está altamente domesticada.
  • Contiene oxalato de calcio, una sustancia tóxica que irrita la boca y la garganta, se elimina con la cocción, por lo que nunca debe consumirse cruda.
  • Existen 8 variedades, de las cuales la Colocasia esculenta es la más cultivada.
  • Muchos nutricionistas afirman que es más nutritivo que el arroz o las papas.

Tipos

Existen varios tipos de malanga, entre los más conocidos tenemos:

Malanga blanca (Xanthosoma sagittifolium): Es una variedad popular en América Central y América del Sur. Su pulpa es de color blanco. Se le conoce como bore, chonque, camacho, macabo, mangareto o mangarito, mafafa, mangará-mirim o mangarás, oreja de elefante, ocumo, rascadera, yaro, taioba, tiquisque y yautía.

Malanga amarilla o taro (Colocasia esculenta): Es muy popular en África Occidental, China, Polinesia, las islas del Océano Índico y de las Antillas, aunque también se consumen en américa del Sur y América central. Su pulpa posee una tonalidad amarillenta. Se le conoce como malanga isleña, cará, kalo, yautía coco, pituca, bituca, onkucha, ocumo chino, unkucha, otoe, papa balusa, madumbe y edoy torán.

Ambos tipos tienen un sabor similar y se emplean en sopas, guisos, dulces, puré, panes, galletas y frituras.

Malanga Lila ( Xanthosoma sagittifolium): Proviene de América central, es muy rica en almidón y es considerada uno de los cultivos más antiguos del mundo. Puede crecer hasta los 1900 msnm, una altura superior a las especies anteriores. Se conoce como ocumo blanco, Yautia lila y Tiquisque Lila.

Propiedades

Entre las principales propiedades de la malanga o taro tenemos:

Propiedades nutricionales

Cada 100 g de malanga aportan:

Calorías 142
Grasa 0.1 g
Sodio 0,15 mg
Carbohidratos 34.6 g
Fibra dietética 5.1 g
Azúcar 0.5 g
Proteína 0.5 g
Vitamina A 2%
Vitamina C 8%
Calcio 2%
Hierro 4%

Para la buena salud digestiva

Uno de los principales beneficios del taro se presenta sobre la digestión. Contiene elevadas cantidades de fibra dietética, esto incrementa el volumen de las heces y promueve un flujo de evacuaciones regulares.

Al estimular el movimiento y sano funcionamiento intestinal, se reducen los problemas de flatulencias, los calambres estomacales, la diarrea, el estreñimiento y la hinchazón. También se recomienda para aliviar la gastritis y las ulceras estomacales.

Para prevenir el cáncer

Sus elevados niveles de vitaminas A, C y otros antioxidantes fenólicos de este tubérculo estimulan el funcionamiento del sistema inmune y evitan la acción de los radicales libres sobre el organismo.

Es importante recalcar que los radicales libres son subproductos del metabolismo celular y que pueden provocar la mutación y envejecimiento de células sanas, convirtiéndolas en células cancerígenas.

La criptoxantina, un pigmento antioxidante presente en el taro, reduce las probabilidades de padecer cáncer oral y de pulmón.

Favorece la salud del corazón

El taro contiene elevadas cantidades de potasio, un mineral necesario para el buen funcionamiento de nuestro organismo. Favorece la transferencia de fluidos entre las membranas y órganos de nuestro cuerpo, sino que alivia el estrés y la presión en los vasos sanguíneos y las arterias, reduciendo la presión arterial.

Además, es bajo en sal, solo aporta 20 miligramos de sodio, menos del 1% de la cantidad diaria recomendada, por lo que es ideal para dietas bajas en sodio amigables con el corazón.

Tampoco aporta colesterol, por lo que al consumirla asada o hervida puede aportar muy poca grasa, siendo ideal para los planes de alimentación bajos en colesterol.

Estimula la buena salud ocular

El betacaroteno y la criptoxantina que presenta la malanga son antioxidantes que mejoran y protegen la visión, pues ambas sustancias evitan la degeneración macular y las cataratas provocadas por los radicales libres.

Estimula el sistema inmune

Su elevado contenido de vitamina C fortalece el sistema inmune, impulsando la creación de nuevos glóbulos blancos, células responsables de defender nuestro cuerpo de cualquier patógeno.

Además, la vitamina C es un antioxidante que previene las afecciones cardiacas y el cáncer.

Ayuda a proteger la piel

Contiene vitaminas E y A en abundancia, lo que protege la piel del estrés oxidativo y estimulan su nutrición, cicatrización, previenen las arrugas y recuperan el brillo y tono uniforme de la piel.

Controla la anemia

Aporta hierro y cobre, minerales necesarios para estimular la producción de globulos rojos en la sangre. Esto reduce el riesgo de padecer anemia por deficiencia de hierro, estimula el flujo de sangre, estimula el nacimiento de nuevas células, activa la oxigenación del cuerpo e incrementa el metabolismo.

Dietética

Es muy recomendable en un plan de dietas, pues aportar vitaminas del complejo B y vitamina C, minerales esenciales como el potasio y el magnesio, además, contiene elevadas cantidades de fibra que estimulan una adecuada digestión de los carbohidratos presentes en el tubérculo, manteniendo tu cuerpo con energía.

Para que sirve y usos

Muchos de los usos de este producto se presentan en la cocina, ya que se puede utilizar en la preparación de muchos platillos, especialmente en la cocina asiática y en la antillana. Este producto nunca debe consumirse crudo, puede irritar la boca y la garganta.

En la cocina

Se puede cocinar y triturar para preparar purés, puedes freírlo en lonjas finas para servirlo como guarnición o aperitivo. Antes de freír debes lavar las lonjas con mucha agua para retirar el almidón y obtener chips muy crujientes.

Se consume cocido como acompañamiento a la carne, el pollo y el pescado. También se consume en sopas y potajes.

En Corea se sofríen los brotes de las hojas para preparar diferentes tipos de platillos.

Para la diabetes

Su bajo índice glicémico contribuye a mantener un mejor control de la cantidad de azúcar presente en la sangre, un gran desafío para los pacientes que sufren esta enfermedad, o para quienes padecen de sobrepeso o de hipertensión arterial.

Como consumirlo

Es obligatorio cocinar el taro antes de consumirlo, siempre debe remojarse durante mucho tiempo, ser lavado y cocido adecuadamente. De lo contrario puede intoxicarnos.

Debes pelarlo siempre, con cuidado porque resbala y secreta un líquido viscoso. Es recomendable pelarlo con guantes y bajo el agua del grifo.

La malanga requiere 20 minutos de cocción, puede consumirse cocido en agua, a vapor, asado o frito. Puedes prepararlo en ensaladas, potajes, purés y hasta postres.

Puedes hornearlo en gruesas rebanadas o freírlo en rebanadas finas como si fueran papas fritas.

Puede añadirse a sopas y guisos, pues combina bien con vegetales y carnes.

Con sus hojas se pueden elaborar infusiones, nunca las consumas crudas.

Las hojas, el tallo y el tubérculo contienen cristales de oxalato de calcio, muy parecidos a agujas microscópicas, estas causan irritación extrema en la garganta.

Respuestas rápidas

¿La malanga engorda?

El índice glucémico que presenta la malanga es muy bajo si lo comparamos con el de otros tubérculos. La descomposición en glucosa de sus carbohidratos ocurre de manera lenta debido a su elevado contenido de fibra. Por esta razón, es un buen alimento para quienes desean regular sus niveles de azúcar en sangre o desean un alimento que les ofrezca energía constante.

A pesar de esto, el taro es muy rico en carbohidratos, por lo que un consumo excesivo puede provocar un aumento de peso en el largo plazo. Debes consumirlo con moderación, según tus necesidades energéticas.

¿Qué otros nombres tiene?

  • Otros nombres comunes del taro o malanga son:
  • Hawai: kalo.
  • Brasil: cará.
  • República Dominicana: yautía, coco.
  • Puerto Rico, México, Guatemala, Honduras, España y Cuba: Malanga.
  • Perú: bituca, pituca, onkucha o unkucha.
  • Nicaragua: malanga o quiquisque.
  • Islas Canarias, Colombia y Costa Rica: ñame.
  • Venezuela: ocumo chino.
  • Panamá: madumbe.
  • Europa: edo o malanga.
  • Ecuador: papa china.

¿A qué sabe?

Este tubérculo es similar a la patata, pero tiene un sabor más nudoso, similar al de los frutos secos y a las castañas de agua.

¿Cómo se cultiva el taro?

Esta planta se cultiva a través de sus tubérculos, los cuales puedes obtener en algún vivero o en una tienda de comestibles. Solo necesitas colocar el tubérculo en un área del jardín con un suelo húmedo, muy nutritivo y de buen drenaje. Siembra a unos 15 cm de profundidad y cubre con 5 cm de tierra.

Deja un espacio de 50 cm entre tubérculos si vas a sembrar varios. Debes mantener la tierra siempre húmeda.

Los tubérculos de malanga estarán listos para su cosecha en 200 días aproximadamente. Solo debes de levantarlos del suelo con un tenedor de jardín. Las hojas se pueden recoger tan pronto abran, pero no debes cortarlas todas.

Para poder cultivar la malanga necesitas de un clima cálido y húmedo, con temperaturas entre 20º y 30º C, con mucha luz solar. La malanga no soporta las bajas temperaturas ni las alturas superiores a los 1000 msnm. La humedad del ambiente debe mantenerse entre el 70 y 80%.

Si vas a cultivar semillas, debes enterrarlas a una profundidad de 7 a 10 cm. La distancia entre semillas debe ser de 0,90 a 1,10 m.

¿Cuál es su origen?

El origen de esta planta se remonta a la antigüedad, pues algunos historiadores afirman que griegos y romanos la consideraban como un cultivo importante. Desde el año 100 a.C se cultivaba en China y Egipto, aunque se considera que su cultivo inició hace 7000 años en Papua, Nueva Guinea.

El origen de esta planta está en discusión. Algunos autores afirman que su origen se encuentra en el Nordeste de la India y el Sudeste de Asia, extendiéndose, según otros investigadores, hasta Australia, Nueva Guinea, Islas Marshall.

Sin importar su origen, esta planta alcanzó todas las regiones tropicales del mundo en manos de los exploradores y comerciantes. Algunas variedades crecen fuera de los trópicos, como Japón y Corea. Su extensión es tal que se dice que cerca del 10% de la población mundial consume alguna variedad de taro como alimento.

¿Cómo almacenarla?

Las raíces de malanga deben preservarse en un lugar oscuro y fresco, muy ventilado. Pueden almacenarse así hasta por dos semanas. No es recomendable guardarlas en bolsas plásticas ni en el refrigerador.

¿Cómo es la planta?

La planta de la malanga, también conocida como “orejas de elefante”, cuenta con hojas de gran tamaño, que pueden medir hasta 40 cm de largo y 20 cm de ancho. Tienen un color verde oscuro en la parte superior y un color verde claro en la inferior. La forma de las hojas se asemeja a las de las orejas de un elefante.

Cada hoja está unida a un tallo largo y robusto que puede medir hasta 1 m de altura. La planta también abarca 1 m de ancho.

Las flores de la malanga son de tipo lirio, de color blanco amarillento, pero su crecimiento es poco común porque la planta depende exclusivamente de sus raíces para su propagación y no utiliza las flores.

La raíz tiene el tamaño de un nabo, pero de forma oblonga, la piel es de color marrón, con una textura fibrosa, casi peluda. La carne del tubérculo recién cortado es de color crema o blanca.

Estudios y referencias

  1. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1482315/
  2. https://es.wikipedia.org/wiki/Colocasia_esculenta
Malanga o taro
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