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Chufa

chufa

La chufa es un tubérculo con numerosas propiedades medicinales. Destaca su contenido de ácidos grasos omega 9, muy valorados por sus beneficios para la salud cardiovascular. También, aporta aminoácidos y antioxidantes a nuestra dieta, lo que la convierte en un complemento ideal para mantener nuestra salud.

¿Qué es?

Es un tubérculo que proviene de la planta herbácea perenne conocida como Cyperus esculentus, que significa “junco comestible”.Esta planta alcanza los 50 cm de alto y posee un sistema de rizomas en el cual se forman las chufas.

Las chufas son pequeñas raíces de color marrón, forma redonda y textura rugosa. Son similares a una avellana o garbanzo.

Entre las características de esta planta se tiene:

  • Requiere de suelos arenosos y un clima templado. Se plantan en abril y mayo y se riegan semanalmente hasta su recolección en noviembre y diciembre.
  • La planta también se conoce como juncia avellanada.
  • Sus flores son de tamaño irregular, son de color verde y amarillo y nacen en los tallos que terminan en espiguillas.

Propiedades

Entre las propiedades de la chufa se tiene:

Digestiva

Es un alimento con propiedades digestivas debido a que contiene aminoácidos, almidones y enzimas que facilitan la digestión.

Entre las enzimas que contiene destacan la amilasa y lipasa, las cuales previenen el meteorismo y la flatulencia.

Al ser un alimento de fácil asimilación, puede consumirse en caso de dolor de estómago, gastritis y acidez.

Astringente

Es muy rica en almidones con propiedades astringentes. Esto lo convierte en un alimento adecuado como un antidiarreico, sobre todo, en casos de diarreas provocadas por infecciones virales o toxinas.

Para la salud cardiovascular

La chufa contiene ácido oleico omega 9, este es un tipo grasa monoinsaturada con efectos saludables sobre el sistema cardiovascular.

El Omega 9 contribuye a disminuir el colesterol total y LDL mejorando los niveles de colesterol HDL o colesterol bueno.

Aporta también, vitamina E y C, sustancias antioxidantes muy recomendadas para las personas que padecen de diabetes, hipertensión, colesterol alto, arterioesclerosis o se encuentran en riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

Prebiótico

Es un tubérculo rico en fibra pectina, la cual es fermentada por las bacterias intestinales mejorando así la salud de las mismas. Estas bacterias son imprescindibles para una correcta digestión y aprovechamiento de los nutrientes contenidos en los alimentos.

Para el sistema inmune

Es un alimento muy rico en arginina, un aminoácido implicado en las funciones del sistema inmune.

Este aminoácido también es necesario en los procesos de cicatrización del organismo, razón por la cual resulta beneficiosa en caso de úlceras estomacales.

Estimulante

Contiene elevadas cantidades de zinc, por lo que es un alimento altamente nutritivo, estimulante y energético. Es aconsejado para los deportistas, personas nerviosas, niños, mujeres embarazadas, personas enfermas, o quienes padecen de estrés y cansancio.

Aporta hierro, un mineral que complementa la dieta y evita la anemia.

Sustituto de la leche

Con las chufas se prepara una bebida conocida como horchata de chufa, la cual es apta para alérgicos a la leche y los intolerantes a la lactosa. Esta bebida tampoco posee fructosa o gluten, otras sustancias que también pueden provocar alergias.

Antioxidantes

Debido a su contenido de vitamina C, vitamina E y arginina, sustancias que defienden nuestro organismo de los radicales libres, ayudándonos a prevenir algunos problemas de salud.

Fuente de fibra dietética

Una porción de 30 g de chufas aporta 10 g de fibra, cerca de la mitad de nuestras necesidades diarias. La fibra es necesaria para una adecuada nutrición, la digestión y nuestro sistema inmune. La fibra pasa a través de nuestros intestinos arrastrando toxinas, colesterol y las heces, combatiendo el estreñimiento y otras enfermedades que el exceso de toxinas puede ocasionar.

Antibacterianas

Puede combatir las bacterias presentes en el cuerpo. Según un estudio publicado en Ancient Science of Life, el extracto de esta planta es efectivo contra la salmonella y la E. coli.

Mejora la apariencia de la piel y el cabello

Debido a la presencia de antioxidantes, minerales, grasas y vitaminas, la chufa puede hidratar y combatir el envejecimiento de la piel y el cabello. Puedes aprovechar estas propiedades consumiéndola o bien, comprando productos que contienen leche de chufa como ingrediente activo.

Otras propiedades de la chufa son:

  • Es antiinflamatoria.
  • Mejora el funcionamiento del sistema nervioso debido a su contenido de magnesio y potasio.
  • Es saciante, por lo que reduce la ansiedad a la hora de comer.
  • Se recomienda a personas hipertensas por su bajo contenido en sodio.

Valor nutricional

Cada 100 gramos de chufas secas aportan:

Energía 496,80 Kcal
Hidratos de carbono 30, 55 g
Fibra 33,04 g
Agua 4,6 g
Proteína vegetal 4,58 g
Almidón 29,1 g
Azúcares 14,71 g
Vitaminas
Vitamina B6 1 mg
Minerales
Magnesio 900 mg
Calcio 900 mg
Fósforo 340 mg
Potasio 7100 mg
Sodio 120 mg
Zinc 2,5 mg
Ácidos grasos insaturados
Ácidos grasos monoinsaturados 16,4 g
Ácidos grasos poliinsaturados 2 g
Ácidos grasos saturados 4 g
Ácidos grasos monoinsaturados 16,4 g

¿Cómo se consumen?

Las chufas se recolectan, lavan y secan para su conservación. Al momento de adquirirlas las encontraremos ya secas y listas para su consumo. Suelen utilizarse para preparar la horchata de chufa, una bebida típica de la ciudad de Valencia en España.

Antes de consumirlas es necesario remojarlas en agua en la nevera durante unas horas. Luego, estarán lo suficientemente hidratadas y su carne se encontrará blanda.

Puedes comerlas secas, asadas o crudas. También se consumen como harina de chufa y cerveza de chufa.

Las chufas pueden adquirirse en locales dedicados a la venta de frutos secos, herbolarios y tiendas de dietética natural. En Valencia es mucho más fácil adquirirlas en mercados. En la medida de lo posible, es recomendable comprar chufas ecológicas, así puedes asegurarte que compras un producto de calidad y sin sustancias tóxicas.

Pueden ser conservadas durante meses siempre que se encuentren alejadas del calor y de la humedad. Lo más recomendable es almacenarlas envasadas al vacío y en un sitio oscuro.

Contraindicaciones y precauciones

  • La chufa es muy rica en calorías, por esta razón debes evitar su consumo si te encuentras siguiendo un programa para perder peso.
  • La horchata de chufa puede provocar indigestión y pesadez estomacal. Debes evitarla si padeces de mala digestión, náuseas, vómitos, estreñimiento.

Usos

Las chufas se emplean para preparar:

Leche de chufa

Para preparar leche de chufa necesitas sumergir los tubérculos secos en agua durante 12 horas. Luego, debes licuarlos en una proporción 2:1, es decir, dos tazas de agua por cada taza de chufa. Añade esencia de vainilla.

Con un colador separa la pulpa de chufa de la horchata o leche. Conserva la pulpa si deseas preparar harina de chufa.

Harina de chufa

Deshidrata la pulpa sobrante y utiliza un molino para obtener una harina suave ideal para panqueques, panes, galletas y dulces.

Chufa en escabeche

Las raíces se preparan en agua con vinagre, ajo, tomillo, orégano, romero y otras especias. Así, puedes utilizarlas en ensaladas, cuscús y salteados.

Cerveza de chufa

Se agregan las chufas antes de hervir la cebada malteada. Las raíces se retiran antes de la fermentación, pero el sabor dulce de la chufa y el aroma queda impregnado en la bebida.

El consumo de chufa es muy recomendado para detener la diarrea, tonificar el organismo y regularizar la presión arterial.

¿Cómo se cultiva?

El cultivo de las chufas requiere de un clima templado. Los tubérculos crecen en suelos arenosos y húmedos, con un pH de entre 5.0 y 7.5.

Puede sobrevivir a la sequía y a las inundaciones y pueden sobrevivir heladas de hasta -5 ° C, pero no toleran la salinidad.

Debes sembrarlas en suelos llanos donde hallas preparado crestas para el riego. La separación entre crestas debe ser de 60 cm. La distancia entre semillas puede ser de entre 15 a 20 cm y debes sembrarlas a una profundidad de 8 cm.

Siémbralas entre abril y mayo, riega todos los días para cosechar entre noviembre y diciembre. Los tubérculos empiezan a desarrollarse 8 semanas después del brote de las plántulas y crecen en los meses de julio y agosto. Maduran en un tiempo de 90 a 110 días.

Para cosecharlas solo debes extraer suavemente la planta del suelo y enjuagar los tubérculos con agua para eliminar la arena y las piedrecillas.

Si lo deseas, seca las chufas al sol, esto tarda unos 3 meses. Debes monitorizar la humedad y las temperaturas constantemente. Gira las chufas todos los días para garantizar un secado uniforme.

Historia y origen de la chufa

Las chufas se cultivan desde hace más de 4000 años a.C. en Egipto. Se consumía hervida, fermentada como cerveza, asada o con miel. Se empleaba también como tratamiento a varias dolencias comunes. Luego se extendió por el norte de África hasta alcanzar tierras sicilianas y la península ibérica.

La chufa llegó a la península ibérica en la comarca de L’Horta Nord de Valencia, hace doce siglos, cuando los árabes islámicos llegaron desde Chuf (Sudán) hasta tierras levantinas. El clima en este lugar era perfecto para las chufas.

Con el dominio islámico la horchata de chufa y otros refrescos dulces proliferaron en la zona, pues se prohibió el consumo de alcohol.

Una leyenda nos cuenta el origen del término “Horchata” para la leche de chufa. Cuenta que, durante la Reconquista, Jaime I de Aragón recibió de las manos de una doncella una bebida lechosa y dulce. Al probarla pregunto qué era y ella le respondió: «Leche de chufa». El joven rey le exclamó: «Aixo no es llet, aixo es OR, XATA!», lo que traducido al castellano quería decir: «¡Esto no es leche, esto es oro, guapa!». Pero quedó en la historia como “Horchata”.

Preguntas frecuentes:

¿Por cuánto tiempo se pueden guardar las chufas?

Para almacenar las chufas necesitas de un sitio ventilado. No las introduzcas en bolsas plásticas. Las chufas secas pueden conservarse hasta por dos años.

¿Qué otros nombres tienen?

La chufa se conoce como nuez de tigre, juncia avellanada, nuez atigrada, alcatufa, coyolito, castañuela, belasia, chufla, cochufas, chufleta, cotufa, juncia comestible y junco dulce.

Los árabes y persas la llaman Hab-el-Zem y Hab-elaziz-un-Zalam. Mientras que algunos autores chinos la nombran como Hiang-fu-tze- y Sha-ts-an.

¿Las chufas engordan?

Depende de las cantidades que consumas. Una porción e 30 g de chufas aportan 120 calorías, 60 calorías si se sirven como horchata. Si las consumes en exceso o las combinas con una dieta muy calórica, pueden provocar un aumento de peso.

Sin embargo, este es un tubérculo con un elevado contenido en fibra, por lo que es fuente de carbohidratos complejos ideal para las personas que desean controlar su apetito y reducir la ingesta de calorías diarias.

¿Es un fruto seco?

No lo son. Las chufas son tubérculos y son de uso seguro para quienes tienen alergias a los frutos secos.

¿A qué saben?

Tienen un sabor ligeramente dulce y simular al almidón. Algunas personas aseguran que es algo terroso, dulce, similar al sabor de las nueces.

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